La práctica de la actividad física debe ser algo conciente, cada movimiento a realizar debe ser ejecutado con control para no dañar el cuerpo. Es necesario pensar en ese cuerpo como un todo, con múltiples funciones y diferentes maneras para moverse. Pensar en una sola forma de ejercitarse como lo es dedicarse solo al yoga o al levantamiento de pesas es de cierta manera limitarse, es necesario explorar todas las maneras de ejercitarse y de moverse y pensar que se tienen varias cualidades físicas para desarrollar como lo son la fuerza, la flexibilidad, la coordinación, la velocidad, el equilibrio, la resistencia, las cuales hacen parte de nuestro cuerpo humano, pero lo más importante en esta exploración kinestésica es la forma conciente y sincrónica como se debe realizar cada actividad.

 

Hay quienes se dedican solamente a la parte espiritual y descuidan el cuerpo, otros solo se dedican al intelecto descuidando tanto al cuerpo como al espíritu y hay quienes se dedican solo al cuerpo olvidando al espíritu y haciendo las cosas de forma inconciente sin mente. Por lo tanto tenga en cuenta lo siguiente: En la academia se fortalece el intelecto, a través de la oración el espíritu y a través de la actividad física el cuerpo, lugar donde mora el alma y aflora el intelecto.